Durante los últimos meses tuve la oportunidad de participar como diseñador y mentor creativo en Fashion Expressions: The Stories She Wears, un programa impulsado por UNFPA de la ONU y Prada Group que busca fortalecer las capacidades creativas, productivas y de liderazgo de mujeres artesanas a través de la moda.
El proyecto reunió a artesanas creadoras de distintas comunidades de Querétaro, portadoras de técnicas como bordado, randa, tejido en telar de pedal y crochet. A lo largo de varias sesiones de trabajo desarrollamos un proceso enfocado en el diseño colaborativo, la exploración creativa y la construcción de herramientas que les permitieran transformar sus conocimientos textiles en propuestas contemporáneas.
Desde el inicio, el objetivo no fue desarrollar una colección diseñada por una sola persona, sino construir un espacio donde cada participante pudiera reconocer el valor de sus conocimientos, experimentar con nuevas posibilidades creativas y tomar decisiones de diseño desde su propia experiencia.
El proceso comenzó con ejercicios de observación, investigación visual y construcción de conceptos. Posteriormente trabajamos en el desarrollo de siluetas, color, materiales, patronaje y confección, combinando técnicas artesanales con metodologías de diseño utilizadas dentro de la industria de la moda.
A medida que avanzaban las sesiones, las participantes fueron desarrollando propuestas cada vez más personales, explorando nuevas formas de aplicar sus técnicas y encontrando maneras de traducir sus historias, referencias culturales y conocimientos textiles en prendas contemporáneas.
El resultado fue Hilos de Empoderamiento, una colección integrada por 21 looks que reflejan tanto la diversidad de técnicas presentes en el grupo como la fuerza creativa de las mujeres que participaron en el proceso.
Las piezas incorporan bordados realizados a mano, tejidos en telar de pedal, aplicaciones textiles y detalles desarrollados específicamente para cada diseño. Más allá de los resultados estéticos, la colección representa un ejercicio de aprendizaje, colaboración y construcción de confianza.

Uno de los momentos más significativos ocurrió durante la sesión fotográfica final. Las artesanas participaron activamente en la construcción de la narrativa visual de la colección, tomando decisiones relacionadas con estilismo, presentación y comunicación de sus piezas. Verlas apropiarse de ese espacio creativo fue una de las experiencias más enriquecedoras de todo el proyecto.
El proceso culminó con un showcase donde se presentaron las piezas desarrolladas durante la capacitación, celebrando meses de trabajo conjunto y la capacidad de la moda para generar espacios de encuentro, intercambio de conocimientos y fortalecimiento económico.
A lo largo de mi trayectoria he tenido la oportunidad de colaborar con comunidades artesanas en distintas regiones de México, y este proyecto reafirmó una convicción que sigue guiando mi práctica: el diseño tiene el potencial de convertirse en una herramienta para crear oportunidades, fortalecer capacidades y construir puentes entre tradición e innovación.
Hilos de Empoderamiento es el resultado de muchas manos, muchas voces y muchas historias. Una muestra de lo que puede surgir cuando la creatividad, la colaboración y el conocimiento artesanal se encuentran en un mismo espacio.

